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INFLU-BANNING

En la era de la infoxicación y la censura ¿quién decide qué es lo que se puede y no puede decir? Ahora está muy claro.

Estos días, después de los momentos festivos y los acontecimientos mundiales que han sucedido, en Vendfy™ nos hemos hecho algunas preguntas importantes que afectan a todo nuestro sector del marketing de influencia de manera directa.

Con la pandemia, tod@s hemos estado de una u otra manera pegados a las pantallas. Los más mayores a las TV que parece que han renacido con la crisis, y no me extraña cuando confinan a la gente en su casa durante tanto tiempo. Aumento de audiencia a marchas forzadas. Pero esperemos que resulte algo excepcional. Por otro lado, las RRSS que han sacado humo en todos los sentidos. 

Tod@s hemos estado enganchados a las RRSS para seguir las últimas noticias y avances de lo que pasa en el mundo. Las redes y muchas aplicaciones relacionadas con la comunicación y videoconferencia han despegado como un cohete (no el de Elon Musk, pero casi). Hablamos de Zoom, Whereby, GoogleMeet y muchas más. 

La mayoría de nosotr@s. atentos a la pandemia, decisiones políticas relevantes (elecciones americanas, decretos gobierno, recomendaciones de la OMS), nuevas formas de trabajar y, sobretodo, nuestro ocio y consumo. Y ahí las RRSS y los Influencers se han coronado. Las redes han conseguido que los Influencers (los buenos sobretodo) hayan subido como la espuma en este Kaos mundial en el que estamos. 

No vamos a describir cada uno de los casos y nombre pero incluso el gobierno español tiró de los Influencers más relevantes de nuestro panorama para llamar a la conciencia y poder “orientar” los comportamientos de los más jóvenes. Difícil tarea pero si nos lo dice @dulceida o @mariapombo…

Bueno al trapo. Ahora, INFLUENCER “X” que te ganas la vida gracias a las fantásticas oportunidades que han generado las RRSS, llega un día que haces un comentario que por lo visto al ADMINISTRADOR de IG, FB, TW T no le gusta. Y ese comentario está ligado con algún rollo creativo que se te ha ocurrido para promocionar algún producto que te ha contratado para ello. Y van y te censuran. JODIDO, ¿no?. Dónde está la libertad de la persona si me “cortan” mis mensajes. Si estos generan algún tipo de reacción debe ser la gente que sea la audiencia la que juzgue, no un sistema paternalista unilateral que lo haga. Porque si un sistema es socialista, nunca permitirá los mensajes de derechas y si es al revés, lo mismo. 

¿Qué venimos a explicar? Cuidado Influencers con lo que decís en vuestros posts, porque por lo visto ha empezado la CAZA de BRUJAS en los RRSS. Si han callado a @donaldTrump y 70.000 cuentas más de twitter… ¿Qué no harán con nosotros? Pobres mortales.

Los Influencers deberían buscar alternativas e ir traspasando sus audiencias a plataformas más libres y menos controladas. Al final si tu contenido es bueno y tu audiencia fiel, te seguirán donde les pidas. Es el caso de Donald Trump que ha sido el detonante que otras redes como Parler o Gab se estén dando a conocer gracias a banearlo en las más conocidas. La pregunta es: ¿es legal que algún INFLUENCER con millones de seguidores, pierda su audiencia de la noche a la mañana? ¿Hay una responsabilidad detrás de todo ello? ¿Qué harías si te pasara a ti?

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¿Imagináis que, no voy a dar nombres para que nadie pueda sufrir ser baneado, un / una mega influencer X se “moja” con algún comentario que puede ser polémico en una cierta parte de la población y su cuenta es suspendida o eliminada sin más? Después de esto, creo que hay un ejercicio importante para abogados, legisladores e influencers en NO PERMITIR que una empresa actúe de modo dictatorial, sea privada o pública y sea Instagram, Twitter o Youtube. Yo no me he leído la letra pequeña, como casi nadie, pero estoy seguro que si delincuentes, narcotraficantes y disidentes pueden seguir teniendo cuentas en esas mismas RRSS el problema es que el rasero no es igual para tod@s y eso preocupa. 

Así que lo dicho, no vamos a ser nosotros los que nos lancemos a crear una campaña en favor de la NO CENSURA porque no somos nadie para hacerlo. Lo que nos importa es que nuestro SECTOR se vea perjudicado de esta manera sin que ni siquiera se escuchen voces de indignación. No se si estamos todo@s dormid@s o acojonad@s, pero es importante que como mínimo sepamos a lo que nos atenemos.